FRAGMENTOS DE MARZO
[…] Millones de habitantes, no se cuantos exactamente, pero los hay. Miles de edificios, un sin fin de rincones, millones de calles, de veredas, de postes, de casas. Millones de autos, de muros, de plazas. Miles de bares […]
Mientras la gente corre en su eterna carrera por alcanzar un transporte a la rutina, se cansan, se estresan, sufren, gritan, se agota su vida, luego mueren.
[…] Los niños juegan a ser adultos, y los adultos juegan a ser niños [...]
De vuelta a la rutina, la monotonía, me aterra.
[…] Somos los guerreros de nadie, los esclavos de nada […]
No eres rebelde, eres uno mas, parte del conformismo universal, victima del neoliberalismo internacional.
[…] Me da igual, todos son números […]
Dijo el empresario. Lo dije una vez, marzo no es un buen mes.
EL HOMBRE TRISTE CANTA (canta a Silvio
Rodríguez)
El hombre triste miraba a su difunta amada por el vidrio del cajón, en una esquina había una fotografía de ambos abrazados, en aquellos tiempos de amor, aquellos tiempos de fantasía, de amor, de esos que se recuerdan con indescriptible nostalgia, su rostro pálido con excesivo maquillaje para disimular las ojeras cadavéricas, regalan una imagen fría, triste, terrible a los ojos del hombre triste, imagen que lo hace llorar, pensar que ese rostro pálido, frió, muerto, fue un día un rostro rojizo, calido y vivo.
El hombre triste lloraba, lloraba por la perdida de su amada, tantos recuerdos, tantos besos, tantas noches. El hombre enamorado llora. El hombre triste canta, canta tristemente, con voz apagada, doliente y casi agónica. Canta una bella canción, triste y muy desafinado. El olor a flores acompañan su tristeza, los llantos alrededor, las caras tristes, las caras que lo miran como a un loco, porque canta, se atreve a cantar, el hombre triste.
El hombre triste canta.
“Ahora sólo me queda buscarme de amante
la respiración
No mirar a los mapas, seguir en mi mismo
No andar ciertas calles,
olvidar que fue mío una vez cierto libro
O hacer la canción
Y decirte que todo esta igual
la ciudad, los amigos y el mar
esperando por ti,
esperando por ti.
Sigo yendo a Teté semana por semana
te acuerdas de allá
Hoy habló de fusiles despidiendo muertos
Yo se que ella me ama
Es por eso tal vez que te siento en su sala,
aunque ahora no estás.
Y se siente en la conversación,
o será que tengo la impresión,
de la ausencia y de ti,
de la ausencia y de ti.
No quisiera un fracaso en el sabio delito
que es recordar.
Ni en el inevitable defecto que es
la nostalgia de cosas pequeñas y tontas
Como en el tumulto pisarte los pies
Y reír y reír y reír,
Madrugadas sin ir a dormir.
Si, es distinto sin ti.
Muy distinto sin ti.
Las ideas son balas hoy día y no puedo
usar flores por ti.
Hoy quisiera ser viejo y muy sabio y poderte decir
lo que aquí no he podido decirte,
hablar como un árbol
con mi sombra hacia ti.
Como un libro salvado en el mar,
como un muerto que aprende a besar,
para ti, para ti,
para ti, para ti.”
(Silencio en la sala)
Triste velorio, el hombre triste se retira, y lo peor es que no puede suicidarse, su pistola ya no tiene balas, las usó todas en su triste difunta amada.
(De la ausencia y de Tí, hermosa canción de un maestro, Silvio Rodríguez).
GAME OVER (Juego terminado)
Un niño juega a ser adulto,
Los adultos juegan a ser niños,
El viejo habla y habla,
Se con sume el cigarrillo,
Tú solo bailas en la pista,
Con tus brazos abiertos
En medio de la fría oscuridad,
Bailas, saltas, te giras y me sonríes,
Bailemos este nuevo vals,
El vals de la tristeza,
Porque lo nuestro es bailar,
En medio de la tristeza.
¡Ay!, se nos va la vida
Borrachos de amor,
Te burlas de mi tristeza,
Tonto bufón, me dices,
Somos dos niños jugando a ser adultos,
Continuas,
Mientras los adultos juegan
A ser niños.
Lo nuestro es bailar
Baila, baila y no pares,
Ay, se te va la vida,
Baila, baila, baila,
Antes que la bola de espejos
Se caiga sobre ti,
Eras una niña jugando a ser adulto,
Yo jugaba a ser niño,
Contigo,
Y dije game over (juego terminado).
Tu tonta cabeza,
¡Como sangra!

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