sábado, abril 14, 2007

Del 59 al 62

EL ÚLTIMO ASALTO

Esta noche nos tomaremos el cielo por sorpresa.
Y claro, lo pintaremos de rojo.-


CARTA DE ENTRE LOS BARROTES, A UN DIOS
AUSENTE


Dios ausente, creador de mitos y creador de las guerras, dios liberticida. Te escribo desde aquí, desde estas frías y sucias paredes, desde este frío, oscuro, olvidado cementerio de hombres vivos, cuyas sucias tumbas jamás reciben tu visita, solo para decirte, o explicarte de algún modo, que a pesar de estar aquí encerrado, triste y solo, como las fieras de los nefastos circos, me siento libre. Me siento libre de ti, tal vez por tu eterna ausencia, si, a pesar de la tendencia a convertirse a tu “humana” palabra que existe aquí, entre mis compañeros. Y es simple, y justificable, solo seres humanos desesperados, que solo poseen un único material de lectura, la Biblia, y aquí es cuando aparece la luz repentina que los ilumina, mas potente que la luz de los focos de los gendarmes, es la luz de la “salvación” y del arrepentimiento, lo que ellos desconocen es que aquí nadie se salva y que de nada vale arrepentirse de lo hecho en el pasado.
Yo he leído tales hojas, en las que solo veo letras humanas, empíricas, y no veo ninguna luz, ni la de las estrellas, ni la de tus ojos ausentes y calavericos. ¿Ves lo que pasa en tu ausencia? Aún así, Dios, a pesar de todo, me siento libre, claro, no como un pájaro, pero libre a final de cuentas, libre entre estos oxidados y fríos barrotes. Así me mantengo inmune al vano arrepentimiento, inmune a tus reproches ausentes y enfermizos. Mas no creas que escribo estas palabras en un colapso de ideas, no me creas desesperado. Porque aunque dejes de ser ausente, por fin el verbo se haga carne y te presentes frente a mí, y con tu poder conviertas los barrotes en algún finísimo papel, yo no me movería de aquí, aquí estoy libre de tu opresión criminal, y es mas, utilizaría los barrotes convertidos en fino papel para escribirte una nueva carta.
Porque yo, yo no me arrepieno.

Atte. Preso 521.
(A los intransigentes prisioneros de su conciencia, cambio y fuera).



13 DE ABRIL


Dama, yo no olvido.
Soy como los pueblos.

EL INDIO

El protagonista de la triste historia Latinoamericana.
Historia cuyas páginas están manchadas con sangre,
y cuyas letras fueron plasmadas con las espada de la desmemoria,
una espada forjada desde lejos,
y que fue clavada en nuestras mentes, sin que nos diéramos cuenta,
al igual que la propia flecha valiente
De la revolución.

De la revolución,

Al igual que la propia flecha valiente,
y que fue clavada en nuestras mentes, sin que nos diéramos cuenta,
y una espada forjada desde lejos,
cuyas letras fueron forjadas con la espada de la desmemoria,
Una historia cuyas paginas están manchadas con sangre,
Aquí,
el protagonista de la triste historia latinoamericana.
El indio.
La historia se repite (alverre),
Américalatina sufre con el virus de la desmemoria,
y con las garras sangrientas,
de las manos blancas que mueven al neoliberalismo,
Hoy, conquista cotidiana, de los colonos del norte,
cinco siglos, y nada ha cambiado.
El mestizo, vive y sobremuere cotidianamente.
El mestizo llora a un padre ausente,
el mestizo disfruta su No-Libertad,
e ignorante mente la celebra
antes de besar la tierra.
Orígenes.
¿Donde?, solo veo Mall's
Raíces.
¿Donde?, solo veo Mall's, TV Shows and very McDonald's.

2 comentarios:

Locura incandescente dijo...

mmm... quiero saber que es 512

esta en muchas partes
besito
cuidate

Patrisio Kesada Trexo dijo...

Es 521, no 512, había un error de escritura.
:D