
Mas basura, basura inservible, nada en este mundo mi basura cambiara, más basura que entra por tus nefastos globos oculares, pero es basura con contenido, basura fidedigna y no esta de moda.
OTRA HISTORIA FANTASTICO-COTIDIANA
Y la secretaria entró a la oficina del jefecito adinerado, con su blusa medio abierta, su cuerpo sensual se apoya en el escritorio del jefe, el jefe no la mira precisamente a los ojos, la linda secretaria le entrega los documentos, y ríe coqueta, se da la media vuelta para irse y el jefe le da una palmadita insinuante en su trasero minifaldero, “¡ay jefe!” dice casi como en una victoria, “ahora si que me aumenta el sueldo”, “te espero en mi oficina después del horario de trabajo” dice el jefecito burgués.
Casi a las 12 de la noche unos gemidos cómplices y macabros dan inicio a la tragedia, claro, al hombre burgués nada le importa, siempre lo hace, y su ingenua esposa lo espera para cenar en su casita de las condes, esperando que su jefecito lindo le diga que se ve hermosa con su nuevo look o con la cirugía plástica, pero nunca lo nota, es tan común, tan predecible, tan típico, tan monótono.
La linda secretaria llegara a su casa, su marido la esperara para comer, para tomarse una sopa reponedora antes de ir a dormir, preguntará porqué llegó a esas horas, le preguntará si esta con otro hombre, si lo engaña, así comenzaran los gritos, el marido se parará alterado de la mesa, luego vienen los golpes, los niños llorando, y mas gritos, gritos y llantos arrepentidos.
Al otro día aparecerá escrito en los titulares de los diarios, en todos los diarios, en la cuarta (“Hombre celoso mata a su esposa por hacerle los favores a su jefe”), en la tercera (“cruelmente es asesinada una mujer en manos de su marido”), en el mercurio (“crimen pasional en la pintana”), en las ultimas noticias (“hombre asesina mujer por celos”).
Así termina esta historia sin un innecesario final feliz.
CITA CON LA SEÑORA MENTIRA
¿Y de que quieres hablar?
Bien, hablemos del poema que nunca escribí, ese poema que nunca te dedique, hablemos de aquella cita, de aquella cita con la señora mentira, o hablemos de la ciudad, aquella ciudad que por la noches se viste de gala, se viste en su glamoroso traje de lentejuelas maracas y bellas, y que dibuja sus curvas sensuales y femeninas, curvas por las que transite alguna vez, su traje huele a vino y cigarrillos, el traje de aquella ciudad de la que estamos tu y yo tan lejos. O hablemos de nosotros, sobre todo de ti, hablemos sobre lo que hiciste, hablemos sobre tu afán, tu suerte de manía, de jugar a los enamoraditos, sobre tu pretensión de que yo fuera una pieza mas de tu ajedrez, pero amiga, ambos estamos en el tablero de la vida, de ese juego no te libras jamas. Hablemos de la calle, de la calle hostil, a veces acogedora, de esa calle donde nunca te vi, hablemos sobre aquella calle que nunca pisaste, de esa calle que ni sabias de su existencia. Hablemos de tu gente, gente que mira altaneramente mi carencia. O hablemos de la sociedad, hablemos de política, hablemos de dios, hablemos del amor. O hablemos de poesía, de nuestros autores favoritos, de nuestros títulos preferidos. Hablemos de buena música, hablemos de los trovadores, poetas con guitarras y buena voz, hablemos del rock and roll. Hablemos de la vida, ¿Cómo te ha tratado?, no peor que a mí. Hablemos de la soledad, poco sabes de eso. Hablemos de comidas, hablemos de la historia, hablemos del país, hablemos de lo bueno que nos ha pasado juntos, recordemos, hablemos del dinero, hablemos de nuestras limitaciones, hablemos de nuestra condición, hablemos del otro, hablemos de tus padres, de nuestros enemigos, hablemos de tu hermano, hablemos del bastardo de tu novio, hablemos de la muerte, hablemos de las guerras, hablemos del mundo, hablemos de la paz, hablemos del conformismo, hablemos de cultura, halemos de la patria, hablemos de fronteras, hablemos de la apatía, de la indiferencia, de la avaricia, hablemos de las cárceles, hablemos de la salud, hablemos en versos, hablemos de caricias, de dulces besos, hablemos de nuestras experiencias, de nuestras historias, hablemos de nuestra identidad, hablemos de Latinoamérica, hablemos de la libertad, del amor, de la libertad, del amor, de la libertad.
Hablemos de lo que sea, pero por favor, por favor, no me hables tú a mí de decir la verdad.
DE VUELTA
Dibujas en tu rostro una mirada de reproche
No la soporto, tú sabes, y te lo advertí hasta el cansancio.
Te pego un cucharazo en el cerebro, para que te quede en la conciencia.
Y aguántalo, aguántalo hasta el segundo pie de cueca.
Hasta el segundo round.
Hasta la revancha del fatalito pasmoso.
ESE BESO
Ese beso,
Ese beso sutil, pero ansioso,
Suave, pero agresivo,
Húmedo, pero vacío,
Se beso vivo,
Vivo, pero muerto,
Muerto sin enterrar,
Ese beso olvidado,
Ese beso poco frecuentado,
Ese beso que duele,
Ese beso que mata,
Ese beso que traiciona.
Y la secretaria entró a la oficina del jefecito adinerado, con su blusa medio abierta, su cuerpo sensual se apoya en el escritorio del jefe, el jefe no la mira precisamente a los ojos, la linda secretaria le entrega los documentos, y ríe coqueta, se da la media vuelta para irse y el jefe le da una palmadita insinuante en su trasero minifaldero, “¡ay jefe!” dice casi como en una victoria, “ahora si que me aumenta el sueldo”, “te espero en mi oficina después del horario de trabajo” dice el jefecito burgués.
Casi a las 12 de la noche unos gemidos cómplices y macabros dan inicio a la tragedia, claro, al hombre burgués nada le importa, siempre lo hace, y su ingenua esposa lo espera para cenar en su casita de las condes, esperando que su jefecito lindo le diga que se ve hermosa con su nuevo look o con la cirugía plástica, pero nunca lo nota, es tan común, tan predecible, tan típico, tan monótono.
La linda secretaria llegara a su casa, su marido la esperara para comer, para tomarse una sopa reponedora antes de ir a dormir, preguntará porqué llegó a esas horas, le preguntará si esta con otro hombre, si lo engaña, así comenzaran los gritos, el marido se parará alterado de la mesa, luego vienen los golpes, los niños llorando, y mas gritos, gritos y llantos arrepentidos.
Al otro día aparecerá escrito en los titulares de los diarios, en todos los diarios, en la cuarta (“Hombre celoso mata a su esposa por hacerle los favores a su jefe”), en la tercera (“cruelmente es asesinada una mujer en manos de su marido”), en el mercurio (“crimen pasional en la pintana”), en las ultimas noticias (“hombre asesina mujer por celos”).
Así termina esta historia sin un innecesario final feliz.
CITA CON LA SEÑORA MENTIRA
¿Y de que quieres hablar?
Bien, hablemos del poema que nunca escribí, ese poema que nunca te dedique, hablemos de aquella cita, de aquella cita con la señora mentira, o hablemos de la ciudad, aquella ciudad que por la noches se viste de gala, se viste en su glamoroso traje de lentejuelas maracas y bellas, y que dibuja sus curvas sensuales y femeninas, curvas por las que transite alguna vez, su traje huele a vino y cigarrillos, el traje de aquella ciudad de la que estamos tu y yo tan lejos. O hablemos de nosotros, sobre todo de ti, hablemos sobre lo que hiciste, hablemos sobre tu afán, tu suerte de manía, de jugar a los enamoraditos, sobre tu pretensión de que yo fuera una pieza mas de tu ajedrez, pero amiga, ambos estamos en el tablero de la vida, de ese juego no te libras jamas. Hablemos de la calle, de la calle hostil, a veces acogedora, de esa calle donde nunca te vi, hablemos sobre aquella calle que nunca pisaste, de esa calle que ni sabias de su existencia. Hablemos de tu gente, gente que mira altaneramente mi carencia. O hablemos de la sociedad, hablemos de política, hablemos de dios, hablemos del amor. O hablemos de poesía, de nuestros autores favoritos, de nuestros títulos preferidos. Hablemos de buena música, hablemos de los trovadores, poetas con guitarras y buena voz, hablemos del rock and roll. Hablemos de la vida, ¿Cómo te ha tratado?, no peor que a mí. Hablemos de la soledad, poco sabes de eso. Hablemos de comidas, hablemos de la historia, hablemos del país, hablemos de lo bueno que nos ha pasado juntos, recordemos, hablemos del dinero, hablemos de nuestras limitaciones, hablemos de nuestra condición, hablemos del otro, hablemos de tus padres, de nuestros enemigos, hablemos de tu hermano, hablemos del bastardo de tu novio, hablemos de la muerte, hablemos de las guerras, hablemos del mundo, hablemos de la paz, hablemos del conformismo, hablemos de cultura, halemos de la patria, hablemos de fronteras, hablemos de la apatía, de la indiferencia, de la avaricia, hablemos de las cárceles, hablemos de la salud, hablemos en versos, hablemos de caricias, de dulces besos, hablemos de nuestras experiencias, de nuestras historias, hablemos de nuestra identidad, hablemos de Latinoamérica, hablemos de la libertad, del amor, de la libertad, del amor, de la libertad.
Hablemos de lo que sea, pero por favor, por favor, no me hables tú a mí de decir la verdad.
DE VUELTA
Dibujas en tu rostro una mirada de reproche
No la soporto, tú sabes, y te lo advertí hasta el cansancio.
Te pego un cucharazo en el cerebro, para que te quede en la conciencia.
Y aguántalo, aguántalo hasta el segundo pie de cueca.
Hasta el segundo round.
Hasta la revancha del fatalito pasmoso.
ESE BESO
Ese beso,
Ese beso sutil, pero ansioso,
Suave, pero agresivo,
Húmedo, pero vacío,
Se beso vivo,
Vivo, pero muerto,
Muerto sin enterrar,
Ese beso olvidado,
Ese beso poco frecuentado,
Ese beso que duele,
Ese beso que mata,
Ese beso que traiciona.

1 comentario:
Exelente pato, exelente, te pasaste me enkanto todo mucho mucho... maravilloso... un genio, un fucked genio... besos
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